Si eres un amante de los pedales, y tus hijos siguen la misma ruta, puedes aprovechar y practicar cicloturismo con ellos. Una experiencia, por supuesto, con más ventajas que inconvenientes. ¡Conócelo todo!

Dicen quienes lo han probado que viajar con niños en bicicleta es una experiencia enriquecedora, divertida y muy recomendable. Y saben de lo que hablan, pues familias como la francesa Mercat han apostado por dar la vuelta al mundo en familia a bordo de las dos ruedas.

Todos vuelven encantados. Tú también puedes hacerlo. ¿Cómo? La respuesta es sencilla: deja a un lado las clásicas vacaciones y une tus dos pasiones. Prepara, por tanto, una escapada cicloturística con los tuyos ¡y a disfrutar de nuevas rutas y aventuras! ¿Viajar con niños en bicicleta? Destapamos los pros y los contras

La ciencia y las recomendaciones se ponen de parte de padres deportistas como tú. De hecho, los expertos aconsejan la práctica de ciclismo como herramienta de socialización y diversión de los más pequeños. Experiencia todavía mejor si decidís hacer un viaje en bici.

Desplazarse a otro lugar y conocer sus paisajes, rincones, culturas y secretos. Hacerlo, además, a golpe de pedal es una manera saludable y respetuosa de conocer mundo.

De momento, parece que todo son ventajas, pero también existen algunos contras, por pequeños que sean, que debes valorar para saber qué has de tener en cuenta si viajas con niños en bicicleta.

Sin embargo, no hay motivos para preocuparse, porque los pros alcanzan la meta, vencen la carrera y obtienen una merecidísima medalla de oro. A continuación, queda patente la victoria de esas ventajas.

Los contras de viajar con niños en bicicleta ¿Viajar con niños en bicicleta? Destapamos los pros y los contras

  1.  El equipaje. No hay espacio para los ‘por si acaso’ que acostumbras a llevar a una escapada de las de toda la vida. Las maletas, por consiguiente, deben llevar lo estrictamente necesario, porque serás tú el que cargue con ellas.

    De esa manera, tienes que planificar con tiempo qué irá en el equipaje y evitar las prisas de última hora que, como dicen, no son buenas. Ropa, comida, y zapatillas, pero todo en su justa medida.

    Eso sí, si eres de los que dejará las pertenencias en un hotel y, desde ese punto, recorrerá diferentes rutas en distintos días, las maletas no son ningún problema. Éstas viajarán en el coche y descansarán en la habitación. 
     
  2. Las rutas, muy planificadas. Olvídate de improvisar. Los pequeños no pueden pedalear sobre cualquier terreno ni están preparados físicamente para acabar itinerarios de intensa dificultad.

    Por ello, antes de escoger un destino, debes estudiar sus alrededores y las posibles rutas con la finalidad de elegir ésas que se adecuan a tus hijos. Los deberes hechos antes de partir. 
     
  3. Guiones fuera. Que tengas un plan con las rutas que puedes hacer si viajas con niños no es sinónimo de haber de cumplir un horario al pie de la letra. Los pequeños son imprevisibles.

    Cualquier momento, para ellos, es bueno para querer ir al baño, beber agua, comer o estar cansados, y es en ese mismo instante cuando tus planes se hacen trizas si no habías dejado ni un cabo suelto.

    Por esa razón, una escapada en bicicleta con tus hijos requiere libertad y flexibilidad. Ignora, entonces, pensamientos como “a X hora en Y sitio”.

Los pros de viajar con niños en bicicleta ¿Viajar con niños en bicicleta? Destapamos los pros y los contras

  1. Descubriendo mundo. Esta escapada es alucinante. Los clásicos viajes a una ciudad en concreto se basan en conocer los rincones más emblemáticos de ese lugar.

    No obstante, la aventura en bicicleta va más allá: espacios abiertos, naturaleza, animales, paisajes, secretos, enclaves con encanto… ¡son muchos más los recovecos que se pueden encontrar!
     
  2. Vínculos familiares. Las relaciones entre vosotros salen muy bien paradas, porque compartís momentos, aventuras y recuerdos que se suman a vuestro libro de historias.

    El cicloturismo en familia es, en ese sentido, una actividad muy enriquecedora para estrechar esos lazos que tanto os unen. Anécdotas, superación, esfuerzo, deporte… ¡juntos! ¿Qué más se puede pedir?
     
  3. Entretenimiento al cuadrado. Si montar en bicicleta te divierte, con tus pequeños será mucho mejor. Dejar que ellos escojan qué hacer o por dónde ir puede abrir puertas a planes que, posiblemente, nunca hubieras hecho de ir tú solo. Y ellos, por naturaleza, son inquietos y grandes enemigos del aburrimiento.

    Déjate sorprender por su imaginación y aparca, por unos días, las siestas y los descansos entre horas.
     
  4. Salud y socialización. La excusa de viaje en bici es perfecta para dejar a un lado la vida sedentaria y apostar por la práctica del deporte.

    Las consecuencias de ello, según Guía Infantil, son muy beneficiosas: potencia velocidad y agilidad, incrementa la resistencia, favorece el equilibrio y la coordinación, estimula el desarrollo intelectual, combate la obesidad, reduce la grasa corporal, fortalece los huesos…

    Además, el ciclismo fomenta el desarrollo de valores como el compañerismo, la tolerancia y el respeto, que facilitan la socialización del pequeño.
     
  5. Alojamientos acondicionados. Muchos de los hoteles que se reparten por la geografía española están adaptados a familias y, a su vez, a los amantes de los pedales.

    Facilitan, de esa forma, viajar con niños en bicicleta, y son una decisión excelente para este tipo de escapadas, ya que suelen ser punto de partida de grandes itinerarios que recorrer.

Éste es, por ejemplo, el caso de AR Diamante Beach, un hotel ubicado en Calpe, corazón de la Costa Blanca. Esta región, de hecho, es una de las mejores de todo el país para la práctica de este deporte.
¿Viajar con niños en bicicleta? Destapamos los pros y los contrasSu clima, las rutas y la oferta de ocio son las principales razones que la hacen merecedora de tan digna recompensa. El hotel, por su parte, goza de servicios e instalaciones de muy alta calidad: habitaciones con todas las comodidades, menú para ciclistas y para niños, miniclub, spa, gimnasio, piscina… 

Imagina viajar con niños en bicicleta. Levantarse con los primeros rayos del sol calpino que ilumina el Mediterráneo, coger fuerzas con un buffet energético y subir a las dos ruedas. Salir a rodar por la carretera, la playa o la montaña.

Y volver para relajarse con un masaje y un circuito de bienestar al tiempo que tus hijos disfrutan haciendo manualidades o jugando con nuevos amigos.

¿Dónde?, te preguntarás. Pero la respuesta no está lejos. AR Diamante Beach, a tan sólo un ‘clic’.