Motivación, creación de equipo y consecución de objetivos. Todo es alcanzable con el Team Building.

El Team Building es un concepto que tiene sus orígenes en Estados Unidos y cuyo principal abanderado fue Henry Ford, fundador de Ford Motor Company. “Reunirse es el comienzo, permanecer juntos el progreso y trabajar juntos el éxito”​. Con estas palabras consiguió concienciar a muchos empresarios allá por los años 20 sobre la importancia de trabajar en equipo.

Con los años ha evolucionado considerablemente, pues de sus comienzos como meras charlas motivacionales ha progresado hasta jornadas enteras de actividades conjuntas fuera de la oficina. El team building busca mejorar el rendimiento de los equipos de trabajo atacando varios frentes: la confianza, la competición, el conocimiento y la resolución de problemas. Existen actividades específicas para trabajar cada uno de estos aspectos y su efectividad está probada por estudios sociológicos.

Acercamiento personal.

Esta primera ronda de trabajos está orientada al conocimiento entre las diferentes personas que conforman un equipo profesional. Las dinámicas de grupo pretenden fomentar el acercamiento entre empleados y romper el hielo para generar una integración completa. Existen distintos procedimientos para conseguir este objetivo. 

Una opción es dividir el grupo en dos y formar círculos concéntricos. Las personas que estén en el interior deberán sentarse hacia fuera, es decir, mirando a sus compañeros. El monitor de la actividad, cronómetro en mano, dará 30 segundos a cada persona para presentarse a quien tiene en frente. Cuando transcurra el tiempo, los integrantes del círculo interno se desplazarán una posición hacia su derecha y empezarán de nuevo. Es una manera original de establecer un primer contacto con todos los compañeros.

Construcción de confianza.

Es uno de los aspectos más difíciles de lograr y, por lo tanto, en el que más se hace hincapié. Conseguir la plena confianza en un grupo de personas requiere tiempo y trabajo, de ahí la importancia del team building en esta fase del procedimiento. Para trabajar la confianza se suelen realizar actividades físicas por parejas en las que uno dependa del otro. La escalada es un deporte bastante recurrente en estos casos, ya que la persona que está trepando tiene que confiar en la otra, que es quien le afianza la cuerda.

Otra opción bastante popular es la conocida como lipdub, que consiste en la realización de un vídeo musical en el que los distintos participantes tienen que sincronizar sus pasos de baile, así como sus labios con el ritmo de la música. Es una forma de desinhibirse y crear lazos de confianza entre los integrantes del vídeo. Empresas como Fnac han elaborado videos de estas características con sus empleados como protagonistas.

Competitividad sana.

En estas dinámicas se pretende trabajar la competitividad desde la positividad de la misma. Es decir, se busca la consecución de objetivos sin caer en rivalidades o disputas. Juegos como el paintball o deportes como el karting son excelentes ejercicios para trabajar este aspecto. De nuevo, se recomienda dividir el equipo en dos y competir unos contra otros. 

Al término de la actividad es importante parar a reflexionar sobre qué se ha hecho bien por parte de los vencedores y qué se ha hecho mal por parte de los vencidos. Las conclusiones que se obtengan ayudarán a trabajar más sobre los aspectos en los que se ha fallado y a poner en valor las consecuencias positivas del ejercicio.

Resolución de problemas.

En esta fase los ejercicios están enfocados hacia la búsqueda de soluciones conjuntas cuando los individuos se enfrentan a un conflicto. Para ello se incide sobre el pensamiento estratégico y la necesidad de elaborar un plan de crisis para saber cómo afrontar estos problemas cuando llegan. Las actividades pueden estar orientadas a nivel intelectual, como los rompecabezas, o a nivel físico, por ejemplo, construir una torre lo más alta posible con palillos o spaghettis.

Para la resolución de problemas también existe el clásico método de Edward Bono conocido como ‘Los seis sombreros’. Radica en desglosar un problema repartiendo los distintos pensamientos que éste genera para después analizarlos uno a uno. Por ejemplo, en el sombrero blanco irán los pensamientos relacionados con la información, en el azul los sentimientos, en el rojo las dificultades, etc. Cuando estén separados se estudiarán y se buscarán formas de afrontarlos.

Beneficios del Team Building.

Aunque a priori pueda parecer que la construcción de equipo sólo se basa en la realización de actividades y ejercicios, no es así. Durante las dinámicas de grupo también hay lugar para las charlas orientadas a la motivación, la formación y la consecución de objetivos. Por lo tanto, en su conjunto, los beneficios del team building según un estudio realizado por la Fundación Factor Humá son los siguientes:

1. Mejora la motivación de los empleados de una organización.
2. Refuerza la confianza entre los miembros de un equipo de trabajo.
3. Aumenta las fortalezas del equipo profesional y trabaja sobre las debilidades.
4. Aumenta la productividad de la empresa.
5. Favorece la asunción de riesgos.
6. Mejora la creatividad y el ambiente de trabajo.

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