Pedalear horas y sentir una sensación de ardor en la planta del pie puede ser común. De hecho, muchos ciclistas padecen el síndrome de los pies calientes. Descubre en qué consiste, cuáles son sus causas y cómo remediarlo.

Salir a rodar y sentir una sensación de ardor y quemazón en la planta de pie es más común de lo que puedes pensar. Cuando esta molestia, no obstante, desaparece al sacar el pie de la cala o al apoyarlo en el suelo, es probable que el ciclista padezca el síndrome de los pies calientes. Un síndrome, por cierto, que recibe el nombre de metatarsalgia en términos técnicos.

Éste consiste en un dolor agudo en la planta o en esa zona inferior del pie que está por detrás de los dedos. En ocasiones, la sensación de ardor llega a ser insoportable y se debe a una presión excesiva que comprime los nervios metatarsianos. Un problema que sufren muchos ciclistas y que, además, incrementa sus casos con la llegada del buen tiempo y el calor. Pero, ¿cuáles son las causas?

Síndrome de los pies calientes: todo lo que debes saber

Por qué los ciclistas padecen el síndrome de los pies calientes

El dolor agudo de la planta del pie se produce por una compresión excesiva de los nervios metatarsianos. Sin embargo, existen varios motivos por los que tiene lugar dicha presión en las extremidades. Sabiendo esa causa, encontrar la solución puede ser muy sencillo. Los motivos son, en ese sentido, los siguientes:

1- La talla de las zapatillas no es la adecuada. Cuando el calzado es demasiado estrecho, el pie está muy apretado y, en consecuencia, los nervios se comprimen. En esta línea, lo ideal es apostar por zapatillas más anchas y con ventilación, ya que, sobre todo si hace calor, el pie puede hincharse y la opresión es mayor.

2- La suela de las zapatillas es muy blanda. Esto significa que el pedal, la cala o cualquiera de las piezas metálicas se clavará en la planta del pie. Por ello, a la hora de comprar el calzado de ciclismo, no sólo es relevante escoger la talla correcta, sino también fijarse en la suela. Y no, las que son multiusos no son buena solución, porque se ablandan con el paso del tiempo, según explican en rodadas.net. 

Síndrome de los pies calientes: todo lo que debes saber

3- La cala que se pone en la suela de la zapatilla para acoplarse a los pedales está mal colocada. Si esta pieza está más adelantada de lo normal, tendrás que hacer más fuerza con la parte delantera de tu pie. En ese caso, el peso no se reparte y, por tanto, se sobrecarga el metatarso y aparece el dolor y la quemazón.

4- La forma de los pies. Los cavos, al tener mucho arco, sólo apoyan la zona inferior de detrás de los dedos, por lo que los médicos recomiendan el uso de plantillas con una barra metatarsal. Los pies varos, por su parte, son aquellos en los que el dedo meñique está más bajo que el pulgar cuando una persona se sienta con las piernas colgando. Para estos, el peso también queda mal repartido y las plantillas son, de nuevo, la mejor solución. 

5- Una inflamación en el pie. El ciclismo puede no ser la única manera de forzar el pie, ya que puede haber otras causas que hayan inflamado los huesos del metatarso. En estos casos, lo mejor son unos días de reposo, porque un esfuerzo excesivo puede dar lugar al neuroma de Morton. Problema que, si está muy avanzado, requiere incluso la cirugía.

Síndrome de los pies calientes: todo lo que debes saber

6-  Fascitis plantar. El síndrome de los pies calientes puede estar causado por una fascitis plantar o, lo que es lo mismo, un desgarro microscópico en la planta por su uso excesivo. Pasar por la consulta de un facultativo es fundamental en estas ocasiones.

Algunos consejos y remedios para paliar el síndrome de los pies calientes en ciclistas

Antes de leer las siguientes recomendaciones, debes tener en cuenta que en AR Hotels & Resorts contamos con personal técnico especializado en este deporte, pero no son médicos. Por tanto, si sufres este problema y, a pesar de probar distintas soluciones, todavía persiste, es conveniente que visites a un podólogo. A continuación, los consejos para combatir el síndrome de los pies calientes.

  • Hazte con el calzado correcto. Mejor, incluso, comprar una talla más para cuando se hinchen los pies con el calor. A la hora de escoger unas zapatillas para ciclismo, asegúrate de que no te aprietan y de que permiten la transpiración.
     
  • Prepara baños de agua fría o con hielo, porque es una buena manera de aliviar la sensación de ardor.
     
  • Escoge las plantillas adecuadas si tienes los pies cavos o varos.
    Síndrome de los pies calientes: todo lo que debes saber
  • Ajusta la posición de la cala. En esta línea, ten en cuenta que el metatarso ha de coincidir con el eje del pedal, pero puedes ir variando la ubicación sin olvidar que nunca esté demasiado adelantada.
     
  • Consume vitamina B5 para aliviar los síntomas. Para ello, puedes comer cereales integrales, legumbres, leche, carne o huevos.

Estas son las explicaciones básicas que debes conocer sobre el síndrome de los pies calientes, pero puedes consultar a tu médico en caso de dudas más específicas. Además, si sigues estos consejos, podrás combatir el calor con éxito y ¡venir a pedalear a Calpe! Consulta todas las ofertas pensadas para ciclistas como tú.