Las vacaciones han llegado. Tal vez no sepas cuál es tu destino, pero seguro que en él tomarás el sol. Por ello, te contamos los mejores trucos e ideas para protegerse de sus rayos y disfrutar de esta fuente de energía. ¿Estás preparado?

Playa, montaña o ciudad. Da igual el lugar donde disfrutes tus vacaciones o hagas una pequeña escapada. ¡Es verano! Ello significa que, seguramente, pases buena parte de tu día al sol. No es una sorpresa que el astro rey es fuente de energía y, por tanto, de vida, de salud y de alegría. Sin embargo, tampoco es nada nuevo que, en estos casos, la piel queda expuesta a una luz muy intensa, lo que puede provocar daños importantes como quemaduras, envejecimiento acelerado e, incluso, cáncer de piel, según alerta la Asociación Española contra el Cáncer (AECC).  

¡No te asustes! Los daños que puede ocasionar el sol se pueden prevenir con una protección adecuada. La exposición segura y la atención a unas recomendaciones básicas son los dos pilares que te permitirán disfrutar de los rayos sin que estos te perjudiquen. ¿De qué consejos estamos hablando? A continuación, te contamos todos ellos al detalle, pero empezamos por uno fundamental: ¡protégete del sol de arriba abajo! 
¡Protégete del sol de los pies a la cabeza!

Trucos y sugerencias para protegerse del sol

Tomar el sol es una de las actividades que más se hacen durante el verano, y es que a todos nos gusta estar bronceados y lucir tono de piel a la vuelta de las vacaciones. No obstante, es importante que conozcas cuáles son las claves para reducir los riesgos y disfrutar al máximo de la exposición solar. 

  • Evita el sol (o extrema la precaución) en las horas puntas del día. Hablamos, en este sentido, del intervalo de tiempo entre las 12.00 y las 16.00, ya que las radiaciones son más intensas y agresivas en este momento. Si la luz es muy fuerte, de hecho, es recomendable permanecer en la sombra, donde también hay que tener cierto cuidado, porque la radiación es más débil, pero sigue existiendo riesgo. Utilizar protección es fundamental.
  • Aplica el factor solar adecuado y de manera correcta. El paso previo a la exposición solar es, sin duda, untarse la crema protectora. Tipos de pieles hay muchos, por lo que necesitarás aquel factor que se adecúe a la tuya, dependiendo de si tienes una piel más blanca (y más sensible) o menos blanca. En cualquier caso, se aconseja emplear crema con FPS 30 o superior, especialmente durante los primeros días del verano.

    El cómo aplicar el protector es también muy importante. En primer lugar, huye de aquellos productos con alcohol y perfumes para evitar la aparición de manchas en la piel. Teniendo clara esta advertencia, ¡nos podemos poner manos a la obra y a preparar nuestro cuerpo para la exposición solar! ¿En qué consiste este proceso? Con la tez limpia e hidratada, untamos la loción unos 20 o 30 minutos antes de tomar el sol para que haga efecto.Posteriormente, es necesario repetir este proceso después de cada baño, o bien tras haber sudado en exceso. Por último, sólo nos queda destacar la relevancia de emplear suficiente crema (unos 35 gramos para todo el cuerpo, según Onmeda y repartirla bien, sobre todo por las zonas más sensibles.
     
  • Distribuye progresivamente las exposiciones al sol. Con ello nos referimos a dividirlas en dosis de 10, 15 o 20 minutos y, en cualquier caso, que no superen la media hora. Además, es mejor estar en movimiento, practicando algún deporte o paseando a orillas del mar, entre otros ejemplos.
     
  • Usa ropa y complementos para taparte de los rayos. Los pantalones largos y camisas aseguran una buena protección, aunque no son la mejor opción para disfrutar de un verano caluroso. Por ello, preferimos hacer hincapié en complementos como las gafas solares o los gorros. Las primeras son imprescindibles para proteger los ojos de radiaciones inadecuadas que puedan dar lugar a lesiones oculares. Los sombreros, por su parte, son el compañero perfecto para resguardar tu cabeza.

¡Protégete del sol de los pies a la cabeza!

  • Otros trucos (naturales) para protegerse del sol. Para los amantes de la cosmética natural, también traemos algunos consejos que ayudarán a protegerse del sol. Nos referimos, en este sentido, a aceites vegetales, aceites esenciales y arcilla para hidratar, nutrir y regenerar la tez después de la radiación, así como tomar vegetales frescos o batidos vegetales, beber agua en abundancia y descansar lo necesario. ¡Tu piel lucirá estupenda!
     
  • Cuida tu cabello. Si quieres protegerte de pies a cabeza, no te puedes olvidar de tu pelo. El sol causa deshidratación y pérdida de brillo y nutrientes, por lo que es recomendable emplear champú, mascarilla o productos con filtro solar.

¡Protégete del sol de los pies a la cabeza!

Mitos sobre tomar el sol

Estamos seguros de que más de una vez has oído que comer zanahoria acelera el bronceado mientras la crema solar lo impide. Tomar el sol es, de hecho, una de las actividades sobre la que existen grandes leyendas y, por ello, queremos contarte algunas de ellas, porque conocerlas también puede darte algunas pistas para protegerte de los rayos.

  • Cuando está nublado, el sol no da. Esta afirmación es completamente falsa. Si bien es cierto que tu cuerpo nota menos la incidencia de los rayos, y a pesar de la densidad de las nubes, la radiación pasa entre un 50 y un 85%, por lo que es necesario emplear protección incluso en los días más grises.
     
  • La crema impide el bronceado. ¡Error! El factor sólo determina el grado de filtración de los rayos nocivos del sol, circunstancia que nada tiene que ver con estar más o menos moreno. Es más, la piel, al estar hidratada y cuidada, se bronceará mejor y el color dorado de tu tez durará más. En ese sentido, ninguna crema es capaz de filtrar el 100% de la radiación, por lo que muchos dermatólogos advierten que la pantalla total no existe, pese a los numerosos productos que se anuncian como tal.
     
  • Las personas morenas no necesitan protección. Es verdad que su tipo de piel tiene menos posibilidades de quemarse, pero también existen, ya que los rayos penetran igual y, por tanto, pueden ocasionar manchas, arrugas, fotoenvejecimiento y quemaduras. 

    ¡Protégete del sol de los pies a la cabeza!

Con todos estos trucos, ideas y consejos ya estás más que preparado para protegerte del sol este verano. ¿Dónde vas a disfrutar de tus vacaciones? Si nos permites una última recomendación, te diremos que Calpe es un destino especial para planear una escapada inolvidable. ¿Quieres conocer más sobre el corazón de la Costa Blanca? Entonces, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, porque te contaremos todos los secretos que encierra este maravilloso lugar.