En un mundo globalizado en el que la competencia entre empresas es cada vez mayor la clave del éxito está en la diferenciación. Los eventos corporativos te ayudarán a conseguirla.

Seminarios, conferencias, ferias, jornadas. Términos con los que todos estamos familiarizados porque en alguna ocasión hemos asistido a alguno de ellos. Sin embargo, en la coyuntura actual estas formas de hacer comunicación empresarial tienden a reinterpretarse ante los nuevos retos derivados de la globalización.

Los eventos corporativos son el camino para la consecución de un fin, por eso necesitan un lavado de imagen que asegure a las empresas que siguen siendo productivas y que las ayude a lograr la deseada diferenciación. La popularidad que han adquirido este tipo de formatos ha derivado en que ya no sea suficiente con lo que se ha hecho hasta ahora, por lo que el sector de la organización de eventos busca nuevas vías para explorar.

Tendencias actuales en la organización de eventos

Las nuevas tecnologías ya son una realidad y se han extendido por todos los ámbitos, por ello son el eje vertebral de la reestructuración de los distintos formatos de eventos corporativos. Las tendencias más punteras son las siguientes:

  • La gamificación: Esta técnica consiste en implementar dinámicas de juego en ámbitos no lúdicos. El objetivo es conseguir que procesos ‘áridos’ se conviertan en entretenidos.La gamificación extrapola los valores comunes a los juegos como el esfuerzo, la concentración y la motivación a ámbitos poco usuales.
  • El crowdsourcing: Este concepto se apoya en comunidades masivas de profesionales de las que se pueden obtener ideas o servicios que agilizan el trabajo. El crowdsourcing se puede implementar en eventos como conferencias o seminarios para la promoción de éstos, la creación de contenidos o, incluso, la financiación.
  • Los Green Meetings: Son actos que se realizan bajo la premisa de la concienciación medioambiental. Medidas como las inscripciones online para reducir el uso del papel o recurrir a las videoconferencias para evitar eludir el traslado de los ponentes hacen popular la tendencia del green meeting.
  • Las tecnologías ‘vestibles’: Las famosas Google Glass o el iWatch han acuñado este término que hace referencia a todos aquellos dispositivos que se pueden llevar puestos. Los usos son muy diversos, desde la función de teleprompter para los conferenciantes, pasando por la toma de notas o la grabación de videos.
  • Los eventos híbridos: Son aquellos que combinan las ponencias físicas con las videoconferencias. Sus beneficios son numerosos ya que se evitan las limitaciones horarias, temporales y físicas.

Cómo organizar un buen evento

Para tener éxito en la organización de un evento empresarial es fundamental tener claro el objetivo del mismo. Las metas se pueden dividir en dos grandes grupos: las promocionales y las motivacionales. Las primeras, como su propio nombre indica, tienen como propósito promocionar algún producto o alguna nueva línea de negocio. Mientras que las segundas se vertebran en torno a los empleados y los fines pueden ser diversos (formar, recompensar, estimular, etc.).

Una vez se tiene clara la finalidad del evento es hora de pasar a la acción. Elegir la clase de acto que queremos celebrar será una de las primeras medidas. Las tipologías más comunes son las siguientes:

  • Conferencias: Se elige un tema en concreto y se invita a diversos expertos en la materia a participar. Las conferencias tienen un carácter profesional, por lo que son excelentes para hacer networking. El intercambio de ideas e impresiones, así como la naturaleza didáctica, las convierten en una herramienta muy positiva.
  • Ferias: En ellas las empresas pueden mostrar sus productos de manera directa al cliente final. Son buenas para generar nuevos clientes y establecer sinergias con otras firmas participantes. En cambio, tienen un handicap y es que el volumen de marcas participantes suele ser elevado, por lo tanto es fundamental diferenciarse y resaltar frente a la competencia.
  • Jornadas y seminarios: Tienen un carácter formativo y el grupo de asistentes suele ser reducido. La interacción es esencial en este tipo de eventos que se desarrollan a lo largo de dos o tres días y en el que los participantes tienen un papel muy activo.
  • Viajes de incentivo: Sirven para premiar a los empleados tras un buen año laboral o para estimularles de cara a la consecución de objetivos. Los viajes de incentivo también se pueden enfocar de cara a los clientes para fidelizarles o recompensarles.

Con estas dos medidas habremos encauzado nuestro evento, aunque todavía falte mucho por hacer. Escoger el lugar y destino de la celebración será otro de los aspectos más importantes. Un recinto acondicionado y con suficiente capacidad para todos los asistentes, un buen hotel para alojar a los participantes y un completo programa para las horas libres entre ponencias marcarán la línea entre el éxito o el fracaso de un evento. 

El Hotel AR Diamante Beach ha sido galardonado con el premio al Mejor Hotel de Eventos y Convenciones por Conde Nast Johansens, editora de la celebre revista de viajes Conde Nast Traveller y otras prestigiosas publicaciones como Vanity Fair, Glamour, GQ etc. ¿Te animas a probar?