Siempre que estén bien diseñados e implementados, los incentivos laborales pueden ser muy positivos para las empresas.

El científico estadounidense Frederick Winslow Taylor tenía la certeza de que sus empleados se esforzarían más si les pagaba un incentivo económico por número de unidades producidas, así que a principios del siglo XX decidió implementar esta metodología en su empresa. Este fue el origen de los incentivos laborales que más tarde se extrapolaron a todo tipo de sectores (industrial, empresarial, servicios…).

El concepto de incentivos laborales ha evolucionado mucho desde entonces, pues actualmente el 70% de las compañías de Estados Unidos tienen entre 3 y 6 programas de incentivos diferentes, según Blackhawk Engagement Solutions. De sobra son conocidos los efectos que tienen éstos en la motivación de los empleados y en la consecución de objetivos, sin embargo se tiende a caer en la creencia de que todos los incentivos deben ser económicos cuando la mayoría de empleados valoran más otro tipo de estímulos.

¿Por qué son efectivos los incentivos laborales
Tipos de incentivos en función de los objetivos

Según Site Foundation, los programas de incentivos mejoran los resultados individuales un 22% y los colectivos un 44%. Por eso, no valen los mismos tipos de incentivos para todo el mundo. Se deben adaptar las gratificaciones en función del grupo de empleados al que vayan dirigidas. Es decir, deben existir un tipo de reconocimientos para los ejecutivos, otro para los empleados base, otro para los comerciales, etc. Al margen de las primas económicas, estos son los incentivos que más satisfacen a los trabajadores:

  • Progresión laboral: En épocas como la actual en las que el futuro laboral es incierto, premiar a los empleados con posibilidades de ascenso dentro de la empresa es muy positivo. Éstos lo ven como una apuesta de futuro de la empresa hacia ellos, lo que les alienta a seguir esforzándose más en su trabajo.
  • Elección de días libres y vacaciones: Dar la posibilidad a los empleados de que sean ellos quienes elijan la fecha de sus vacaciones facilita la conciliación familiar y laboral, uno de los aspectos que más preocupa a los trabajadores. Por eso, es una buena opción recompensarles con esta medida para que puedan adaptar sus vacaciones con las de sus hijos o pareja.

Por qué son efectivos los incentivos laborales

  • Horarios flexibles: Permitir a los empleados que establezcan su propio horario posibilita que aumente la calidad de vida de éstos, ya que pueden amoldarse a sus quehaceres diarios fuera del ámbito laboral. Los trabajadores valoran que los altos cargos se preocupen por su vida personal, lo que hará que vayan más felices a trabajar y que rindan más en sus puestos.
  • Viajes de incentivo: Premiar a los empleados con un viaje de incentivos es una buena alternativa porque posibilita que los empleados salga de su entorno habitual y hagan cosas diferentes junto a sus compañeros de trabajo. Es una buena opción cuando lo que se busca es crear nexos de unión con el fin de mejorar el rendimiento futuro de un equipo de trabajo.

Por qué son efectivos los incentivos laborales

  • Paquetes de beneficios: Obsequiar a los buenos empleados con gratificaciones como un seguro médico privado o un plan de pensiones es muy efectivo, ya que son metas que por sí mismos son más difíciles de alcanzar. El trabajador verá que el esfuerzo cobra sus frutos y se sentirá motivado para continuar progresando.
  • Formación: Ofrecer cursos especializados a los trabajadores da una imagen de confianza hacia éstos y de que la compañía cuenta con ellos de cara a un futuro. Es una manera directa de reconocer el trabajo y de incitar al empleado a seguir esmerandose para crecer dentro de la organización.

Por qué son efectivos los incentivos laborales
Ventajas vs inconvenientes

Las ventajas de los incentivos laborales están claras: motivación de los empleados, mejora en la producción, rendimiento empresarial por encima de la media, fidelización de los empleados, atracción de recursos humanos de alto nivel, etc. Sin embargo, ¿qué hay de los inconvenientes? ¿Puede provocar algún tipo de conflicto en la organización la implementación de un programa de incentivos? 

Lo cierto es que hay empresas que son reticentes a los incentivos laborales porque creen que a la larga son contraproducentes, pero esto no tiene por qué ser así si el programa de gratificaciones está bien diseñado y los conceptos son claros. Los principales inconvenientes que pueden derivar de los planes de incentivos son los siguientes:

Por qué son efectivos los incentivos laborales

  • En los planes de grupo puede surgir conflicto si las gratificaciones son distintas para unos que para otros. Por eso se recomienda que haya uniformidad en los premios y que éstos sean los mismos para todo el equipo.
  • Hay algunos planes de incentivos que presentan metas prácticamente inalcanzables, lo que desalienta al trabajador. Los objetivos deben ser reales y alcanzables, aunque siempre fomentando el esfuerzo del empleado.
  • La competitividad es uno de los problemas más comunes que provocan los planes de incentivos por equipos, ya que si no están bien enfocados en vez de fomentar el trabajo en equipo pueden provocar todo lo contrario, la competencia desleal entre compañeros.

A pesar de ello, si ponemos en una balanza las ventajas y los inconvenientes de los planes de incentivos, son las primeras las que salen vencedoras. Siempre que el programa esté bien diseñado y bien introducido dentro del organigrama empresarial será todo un éxito.