¿La desorganización reina en tu casa? Siguiendo estos sencillos pasos organizar tu vivienda será coser y cantar.

Cuando pensamos en las cosas que menos nos gusta hacer, organizar la casa suele ocupar un lugar privilegiado. Bien por pereza o bien por falta de tiempo, organizar nunca está entre nuestras prioridades y, aunque sabemos que una vez al año es recomendable hacerlo, siempre lo terminamos relegando.

Probablemente te han dado muchos tips y consejos a lo largo de tu vida y éstos te han servido de más bien poco, pero seguro que con el método de los 4 pasos, enfrentarte a esta inevitable tarea se te hará un poco más fácil.

Paso 1: ¡Divide y vencerás!

Prepara tres cajas de cartón (mejor que sean grandes) y clasifícalas de la siguiente manera: guardar, reciclar y tirar. Una vez divididas, ve habitación por habitación recogiendo los objetos que van a formar parte de esta criba e introdúcelos en una de las cajas, según lo que quieras hacer con ellos. Este paso te llevará un buen rato, así que ármate de paciencia y no tengas piedad. 

Cuando hayas terminado, haz una segunda barrida de todo lo que has metido en las cajas, seguro que te darás cuenta de que muchos de esos artículos iban a la caja de tirar en vez de a la de guardar. No hay que tener miedo a la hora de hacer limpieza porque la acumulación de trastos innecesarios es lo que provoca que cada cierto tiempo tengas que organizar la casa. Cuantos menos objetos inútiles guardes, menos cosas tendrás que organizar. Así de simple.

Cuando ya tengas todo claro y separado por cajas, deberás revisar una última vez la de tirar, porque hay muchas cosas que aunque a ti no te resulten útiles a otras personas puede que sí. Donar alguno de estos objetos a ONGs o a personas necesitadas hará que la limpieza cobre sentido y sea provechosa para otros.

Paso 2: Separa para ser feliz.

Vuelve a las distintas habitaciones de la casa con la caja de lo que has guardado y disponte a organizarlas. Colócalas en lugares que estén a la vista para acordarte de dónde están en cada momento. Intenta almacenar los objetos de una manera eficaz para que ocupen el menor espacio posible.

Separa las piezas por usos, por ejemplo, en tu despacho ubica el material de oficina por un lado, los libros y libretas por otro, y los dispositivos electrónicos en otro lugar. Los artículos que tengan varias funciones se pueden agrupar en algún sitio recurrente que tengas a mano para saber que están ahí y usarlos cuando los necesites.

Paso 3: Almacenamiento inteligente.

Uno de los principales aspectos que desencadena el desorden es la falta de espacio. Almacenar de manera inteligente te evitará muchos quebraderos de cabeza. Existen una infinidad de trucos para ocupar menos espacio a la hora de guardar, por ejemplo, las camisetas se pueden colocar en vertical dentro de los cajones. Si lo pruebas verás que caben muchas más que si las pones en horizontal.

Estrújate un poco la cabeza y crea un sistema de almacenamiento que sepas que te va a funcionar. Cada persona es de una manera, así que piensa en cómo te gusta que estén las cosas y en base a ello diseña tu propio procedimiento de guardado. Si no sabes por dónde empezar, una buena opción es aprovechar el espacio perdido. Esos rincones de la casa estrechos o que quedan en sitios poco accesibles pueden ser muy útiles a la hora de atesorar las cosas menos provechosas. Por ejemplo, en verano se puede guardar la ropa de invierno en cajas debajo de la cama y viceversa.

Paso 4: Educación organizativa.

Reconstruye tus hábitos de trabajo en el hogar y adquiere nuevas prácticas que te faciliten la vida en el día a día. Actos tan sencillos como volver a dejar una cosa en su sitio una vez has terminado de utilizarla o tirar las cosas en el mismo momento en el que ya no son útiles te evitarán muchos dolores de cabeza y harán que tu casa luzca más ordenada y limpia.

Si vives en pareja es importante que también le formes en este sentido, pues según datos del Instituto de la Mujer en la mayoría de los hogares son las mujeres quienes se encargan de los cuidados de la vivienda. El 91’9% de las mujeres declara dedicar varias horas al día a las tareas del hogar frente al 74’7% de los hombres.

Sabemos que de decirlo a conseguirlo hay un trecho, pero si lo logras habrás ganado la batalla, pues entre dos las cosas siempre son mucho más fáciles.