Resulta impensable contemplar el horizonte de Calpe sin detener la mirada en la característica silueta del Peñón de Ifach. Esta maravilla de la naturaleza, considerada todo un icono de la Costa Blanca, esconde además numerosos tesoros, muchos más de los que podemos descubrir a simple vista. ¿Te apetece dar un paseo por su historia y sus principales encantos? ¡Ponte ropa cómoda, allá vamos!

Una bonita muestra de la vegetación de la comarca

El paraje del Peñón de Ifach fue declarado Parque Natural por el gobierno valenciano hace ya casi treinta años, el 19 de enero de 1987. Ubicado en la comarca de la Marina Alta, al norte de la provincia de Alicante, y con sus 332 metros de altura, este gigante se mete de lleno en el mar, unido a la costa a través de un istmo. Se produce así una hermosa combinación entre el verde de la vegetación autóctona que recubre el macizo y el infinito azul del Mediterráneo.

Tanto si eres un amante de la montaña y su flora como si te apasiona la vida en el mar, el Peñón de Ifach es la opción perfecta para un día de excursión en Calpe.

La vegetación del Peñón está compuesta por distintas comunidades de plantas:

En las grandes verticales de la roca podemos encontrar aquellas especies acostumbradas a las grietas, fisuras y repisas, como son determinadas variedades de tomillo o la violeta roquera valenciana.

En los niveles medios y altos de la vertiente septentrional predominan los arbustos como la maquia de palmito o la sabina negra. Esta vertiente es sumamente interesante porque representa un reducto del Terciario que quedó aislado en el inaccesible Peñón evitando ser conquistado por otras especies más fuertes, como las encinas o los robles.

En nuestra caminata por los niveles inferiores también podremos encontrar especies como el pino carrasco, la madreselva, la esparraguera, el enebro, la rubia, el jazmín de monte o el palmito, e incluso podremos advertir algunos restos de cultivos, como el algarrobo y el almendro.

 

El paraíso de las aves

Si hacemos un recorrido por el Peñón es obligatorio admirar su maravillosa fauna. El parque acoge a unas 80 especies diferentes de aves, contando a las nidificantes, las migratorias y las errantes. Un auténtico hervidero de vida que viene y va, enriqueciendo y manteniendo activo el ecosistema del Peñón. Destaca la presencia del halcón Eleonor, del cormorán moñudo o de los estorninos. Las rapaces y las gaviotas hacen sus nidos en la roca de la pared meridional, gentilmente bañada por el sol, mientras que los riscos desprendidos a sus pies sirven de posadero para cormoranes y gaviotas.

 

Toda una aventura a unos pasos de la costa

Los amantes del trekking y las escapadas al aire libre están de enhorabuena. El Peñón de Ifach ofrece una magnífica ruta hasta su cima, pensada para el disfrute de grandes y pequeños. Eso sí, será necesario contar con un calzado apropiado porque la senda que te llevará hasta lo alto del peñón está llena de angostos pasadizos y terrenos irregulares. Por todo ello te recomendamos el verano como la mejor época para realizar esta excursión, preferiblemente a partir de las siete de la tarde, cuando la temperatura es la más agradable. A un ritmo lento, te llevará aproximadamente 45 minutos alcanzar la cumbre, tiempo de sobra para regresar antes de que anochezca.

Ve preparando la mochila, la cantimplora y la cámara de fotos porque las vistas que te acompañarán a lo largo de todo el recorrido son realmente espectaculares. Verás que no hay nada como terminar la jornada coronando a un gigante como el Peñón; una experiencia única que, sin lugar a dudas, querrás repetir.