No hay ningún secreto para llevar un estilo de vida saludable, utilizar el sentido común y evitar los malos hábitos es suficiente para disfrutar de un estado de bienestar completo.

Llevar un estilo de vida saludable no debería ser una opción, sino más bien un deber. Desde la Organización Mundial de la Salud se muestran preocupados en este sentido, ya que los hábitos de vida poco saludables causan 16 millones de muertes al año en todo el mundo según los datos que manejan. Por eso, se muestran decididos a erradicar estos malos hábitos entre la sociedad y se han marcado una serie de pautas como reducir en un 10% el sedentarismo y la obesidad a nivel mundial.


Pautas para llevar una vida saludable.

La OMS define la vida saludable como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”. Por tanto, no se limita a llevar una buena alimentación o a hacer ejercicio, sino que también se trata de cuidar el estado mental y las emociones. Los aspectos que hay que trabajar para conseguir dicho estado de bienestar son los siguientes:

Equilibrio mental: Hace referencia al bienestar emocional y psicológico, fundamental para desarrollar las habilidades sociales, la actividad mental y el optimismo. Esta comprobado médicamente que aquellas personas que disfrutan de un estado de confort reducen el estrés, la ansiedad y el cansancio, entre otros malos signos mentales.

¿Cómo llevar un estilo de vida saludable?

Ejercicio físico: No hace falta practicar ningún deporte ni dedicar muchas horas, con el simple hecho de caminar a paso rápido durante 30 minutos al día es suficiente para quemar las calorías consumidas. El ejercicio, al contrario de lo que popularmente se cree, contribuye a la relajación, a dormir mejor y a mejorar la autoestima. Si a esto le añadimos la visita puntual a un centro u hotel con spa la sensación de bienestar será plena. 

Actividad social: Contar con una activa vida social mejora nuestro bienestar. Reunirse con los amigos, salir con la pareja, disfrutar de la familia… Son acciones que debemos incentivar en nuestro tiempo libre para favorecer el estado mental, pues el aislamiento social puede provocar demencia y una disminución acelerada de las capacidades mentales.

Higiene: Establecer unas pautas de higiene tanto en el hogar como a nivel personal evitará que padezcamos enfermedad como infecciones o problemas dermatológicos. Asimismo, reducir la exposición a productos tóxicos disminuirá la posibilidad de tener problemas de salud.

Dieta equilibrada: Seguir una alimentación sana no significa tener que privarse de determinados alimentos, sino de comerlos en su justa medida. Todos los alimentos que forman parte de la pirámide alimenticia deben estar presentes en nuestra dieta, sólo que unos en mayor medida que otros. Por ejemplo, las proteínas no deben suponer más del 10% de nuestra dieta ni los azúcares más del 5%.

¿Cómo llevar un estilo de vida saludable?

Malos hábitos: El alcohol, el tabaco y las drogas tienen una función nociva sobre el organismo difícil de contrarrestar, por tanto es importantísimo mantenerse alejado de dichas costumbres tóxicas. En el caso del alcohol, sí que se aconseja el consumo diario de una copa de vino o de cerveza.


Falsos mitos sobre la vida saludable.

A lo largo del tiempo se han popularizado muchas pautas de vida saludable que se consideran ciertas cuando en realidad no lo son. Trucos como beber dos litros de agua al día o sudar mucho para quemar más calorías son falsas creencia que la mayoría pensamos que funcionan. Algunos de los mitos más extendidos entre la población son los siguientes:

La comida sin gluten adelgaza: Entre muchas famosas y deportistas se ha hecho popular la ‘dieta sin gluten’ que consiste en comer alimentos libres de gluten. Sin embargo, no hay ninguna prueba científica de que estos tengan propiedades adelgazantes. Es más, contienen calorías que para nada favorecen la pérdida de peso. Los alimentos sin gluten tan sólo son aconsejables para los celíacos que ven así disminuidos los síntomas de la dolencia.

Sudar elimina toxinas y adelgaza: La función de la sudoración es la de mantener la temperatura corporal. Nada tiene que ver la pérdida de peso o la eliminación de toxinas, aunque sí hay parte de cierto en esto último ya que cuando hacemos ejercicio eliminamos un 1% de las toxinas que hay en el cuerpo. En cambio, no es verdad que sudar adelgace, pues lo único que supone es una pérdida de líquido que posteriormente se recupera con la ingesta de agua o bebidas isotónicas.

¿Cómo llevar un estilo de vida saludable?

Abdomen plano practicando abdominales: Hacer abdominales no elimina la tripa, lo único que hace es endurecerla más. Lo que realmente favorece la pérdida de peso y en concreto de tripa es la alimentación. Evitar comidas pesadas y apostar por alimentos ligeros como la fruta y las verduras favorecerá el tránsito intestinal y la disminución del volumen abdominal.

Beber 2 litros de agua al día es positivo: La ingesta de agua al día depende de cada persona y de su estilo de vida. No hay ninguna comprobación científica que atestigüe que beber dos litros al día sea sano para el organismo. Los deportistas probablemente necesiten más de dos litros al día, mientra que las personas de a pie con que se hidraten regularmente tendrán suficiente.

El pilates alarga los músculos: Es imposible que los músculos se alargue con la práctica de deporte, esto sólo es posible mediante una intervención quirúrgica. Una cosa es el sentimiento de ligereza y flexibilidad que podemos sentir tras la práctica de deportes como el pilates o el yoga, y otra bien distinta que los músculos adelgacen y se estiren a causa de esto.

En resumen, no hay ningún secreto para llevar un estilo de vida saludable simplemente hay que ceñirse a las pautas recomendadas por la OMS y limitarse a vivir.