El casco es uno de los elementos más importantes para la seguridad de tu pequeño cuando anda en bicicleta. Nosotros te contamos cómo ajustarlo de manera correcta en cinco sencillos pasos.

Todos los menores de 16 años tienen, como mínimo, una obligación cuando se suben a las dos ruedas de una bicicleta, y no es otra que la de llevar casco, independientemente del lugar por el que circulen. Así lo dice la Ley de Tráfico aprobada en 2014. Montaña, carretera, vías urbanas… cualquier espacio reclama el uso de este elemento tan importante para la seguridad de los más pequeños. Cómo ajustar bien el casco de bicicleta a tus hijos

De momento, la normativa se cumple. Todo niño pedalea sin separarse de su casco para la bicicleta. Ahora bien, no es de extrañar ver a los peques con dicho casco sin abrochar, mal ajustado o colocado de manera incorrecta. La protección, en este caso, de nada sirve. Es inútil. De hecho, estudios revelan que un uso erróneo del casco multiplica el riesgo de padecer daños craneales en caso de caída o accidente. 

Estas consideraciones son alarmantes si se tiene en cuenta que prácticamente todos los niños no llevan bien ajustado y colocado el casco de la bicicleta. Prácticamente todos los niños, por tanto, pedalean inseguros.

Sin embargo, esta protección bien utilizada puede llegar a salvar vidas. Sólo así, cumplirá su función. Por ello, a continuación, te explicamos cómo poner y acomodar el casco para garantizar la seguridad de tu pequeño. 

Cómo ajustar bien el casco de bicicleta a tus hijos

Cinco sencillos pasos bastan para colocar y ajustar bien el casco de bicicleta a tu hijo. En ese sentido, los tres iniciales son los más relevantes, pues hacen referencia a la colocación. La elección de la talla adecuada para que no se mueva, la posición horizontal y la sujeción occipital van seguidos, además, de un perfecto ajuste de correas. Las laterales, en primer lugar, para acomodar el casco y, por último, el barbuquejo para acabar de fijarlo.

Asimismo, es importante que, antes de conseguir uno de ellos, compruebes que está homologado a la normativa europea y, por supuesto, te deshagas de él cuando se haya deteriorado o sufrido algún rasguño. Vigila, además, que no quede expuesto al sol o en cualquier otro rincón donde reciba mucho calor, porque puede sufrir hasta aparecer imperfecciones.

Con todos estos consejos y recomendaciones, tu hijo está preparado para pedalear con esa seguridad que deseas. ¿Dónde mejor que en un lugar como Calpe? Aquí, puede disfrutar de rutas de montaña, urbanas, de carretera o en primera línea de playa.

No faltarán, por consiguiente, ocasiones en las que lucir ese casco de bicicleta que has comprado sólo para él. ¡Estará encantado y ya no tienes excusa! Ahora sabes cómo proteger su cabeza.