Otoño también es tiempo de bodas y, de hecho, los escenarios son los más románticos del año. ¿Tienes que organizar un enlace en esta estación? ¡Descubre cómo sacarle el máximo partido!

Septiembre da la bienvenida al otoño y el ambiente se tiñe de ocre, amarillo, anaranjado y rojizo. A pesar de que el frío está cada vez más cerca, la calidez de los colores envuelve la atmósfera que nos rodea. El escenario, sin duda, es digno de la película más romántica de todas; perfecto, en definitiva, para organizar una boda. 

Es cierto, piensas en un enlace y se te vienen a la cabeza celebraciones primaverales y estivales, pero la verdad es que el otoño es una de las estaciones más bonitas del año. Octubre, noviembre y principios de diciembre nos regalan paisajes naturales preciosos con unos colores intensos que sólo se dan en esta época, al tiempo que nos alejan del asfixiante calor de los meses de verano. Organizar una boda en otoño, por tanto, es una experiencia magnífica, con múltiples ventajas y posibilidades a tu alcance. Si te enfrentas a un reto de este tipo, a continuación encontrarás un exhaustivo manual para que tu trabajo luzca con verdadero éxito.
Bodas en otoño. Una opción romántica

Boda en otoño: ¿dónde celebrarla?
La temática otoñal, con su respectiva decoración, posibilita el enlace en cualquier lugar, porque sabemos que el resultado será más que perfecto. No obstante, si lo que deseas es llevar la experiencia al extremo, no se nos ocurre nada mejor que un sitio en que se pueda ofrecer lo más puro de esta estación. Las opciones, aquí, también son múltiples.

  • Iglesias antiguas. Un enlace religioso en otoño no encontrará mejor alternativa que un templo añejo. Si, además, éste se encuentra apartado de la ciudad y rodeado de naturaleza, los colores cálidos de las hojas desprendidas embellecerán el ambiente nupcial. Un gran ejemplo es la Basílica de San Juan Bautista, declarada Monumento Nacional y ubicada en Baños de Cerrato (Palencia). 
  • Graneros, molinos, huertos, viñedos y, en suma, cualquier lugar al aire libre que permita disfrutar de la decoración ofrecida por la madre naturaleza en esta maravillosa estación. El pasillo hasta el altar, de hecho, puede ser un manto de hojas secas.
  • Hoteles. Estos son un clásico para celebrar bodas hasta en otoño.  Salas para convites y espacio al aire libre para ceremonias son las mínimas credenciales que debe tener un recinto de estas características para poder organizar un enlace. Todo ello, asimismo, puede mejorarse con un equipo humano que colabore en su planificación, un catering de primer nivel y unas magníficas instalaciones. El hotel AR Diamante Beach es, en ese sentido, un enclave ideal para una boda en otoño, ya que, aparte de sus ventajas, se ubica en un entorno inmejorable, Calpe, donde se disfruta de un clima agradable durante todo el año.

Bodas en otoño. Una opción romántica

Boda en otoño: decoración
Ya lo avanzábamos al principio: los colores, la flora y los paisajes otoñales ofrecen grandes oportunidades para planificar un enlace, sobre todo si hablamos de decoración. Ésta, por supuesto, ha de casar con los intereses, gustos y preferencias de los novios, pero no está de más conocer cuáles son las posibilidades para aconsejarles en su decisión. Juegos de luces, mobiliario, elementos naturales… los materiales con los que jugar, y todo lo que puedes hacer con ellos, es increíble. Aquí te presentamos algunas ideas para poner en práctica en una boda de otoño.

  • Los colores son la clave. Amarillos, marrones, dorados, rojizos o naranjas. Esta gama cromática es, como recomendación, la que ha de primar en la decoración. En ese sentido, pueden combinarse entre ellos, o bien, escoger tan sólo uno para que contraste con el blanco de manteles, mesas, carteles y vestidos (en este caso, de la novia). 
  • Frutos y plantas de temporada. ¿Por qué no aprovechar los elementos decorativos que ofrece la madre naturaleza? Manzanas, calabazas, hojas secas, nueces, trigo o piñas son sólo algunos ejemplos, pero ¿cómo emplearlos? Todos ellos se pueden combinar, incluso con flores estacionales, para crear centros de mesa elegantes e imperiales, aderezados con velas y tarros de cristal. Las piñas o las mini calabazas pueden utilizarse para el seating plan, es decir, incluir el nombre de cada invitado para saber dónde están ubicados en el convite. Por último, acoplados con estilo, también son unos materiales perfectos para cartelería.
  • Lo rústico se apodera de la Candy Bar. La mesa de dulces se ha convertido en uno de los imprescindibles de cualquier boda, ¿cómo ‘otoñizarla’? Fácil: decorándola con troncos de árbol, madera, velas y carteles de rafia. 
  • Recuerdos, parte de la decoración. Tener una cámara Polaroid al alcance de los invitados es una buena manera de hacerlos partícipes y artífices de cada momento que se almacenará en la memoria de los novios. Por ello,  se puede atar una cuerda entre dos árboles para colgar en ella, a modo de recopilación, las fotos tomadas a lo largo del enlace.

Bodas en otoño. Una opción romántica

Boda de otoño: el menú
La cocina de otoño llega cargada de sabrosos ingredientes con los que elaborar suculentos platos. Aprovecha para deleitar el paladar de los invitados con el sabor de esta estación. 

  • El cóctel. Los frutos y vegetales otoñales son el tentempié ideal para abrir boca. Ellos pueden combinarse hasta lograr snacks tan apetecibles como rollitos de pavo, manzana y cebolla caramelizada, higos con jamón, calabaza y bolitas de queso, champiñones rellenos o castañas, nueces y piñones.
  • El banquete. Las sopas o cremas pueden iniciar el menú de una boda de otoño, cocinadas con ingredientes como la berenjena, la zanahoria, las nueces o la calabaza. Cualquiera será perfecta para dar la bienvenida a un convite que seguirá su rumbo con costillar de cordero, lomo de cerdo o codorniz rellena, aderezados, por supuesto, con guarnición de temporada. 
  • El postre. Para cerrar el banquete con un dulce sabor en los labios sin perder la esencia estacional, puedes sacar a la mesa mazapanes, manzana caramelizada, brownies en miniatura o pastelitos de calabaza con maíz, entre otros.
  • La tarta. Todo el mundo espera el momento del pastel y, si la boda está rodeada de un ambiente otoñal, la tarta no puede ser menos. Para ello, se puede emplear fruta de temporada, tanto para su elaboración como para su decoración, o frutos secos, además de adornarla con flores frescas.
    Bodas en otoño. Una opción romántica

Boda de otoño: los regalos
El broche final del enlace antes de la fiesta corre a cargo del reparto de regalos. Pensar los obsequios genera, en numerosas ocasiones, grandes quebraderos de cabeza, pero si la boda es en otoño, ¿por qué no dar objetos relacionados con él? A continuación, te contamos algunas ideas:

  • Mermelada casera con fruta de temporada.
  • Velas con forma de hoja, de calabaza o de manzana.
  • Miel en una botella.
  • Diarios, libretas o agendas en papel reciclado decorado con hojas secas.

Ya tienes un completo manual para organizar una boda de otoño. No obstante, si aún tienes alguna duda, solicita más información aquí: