A todos nos gustan la playa y las fiestas; así que si estás pensando hacer un evento inolvidable combina ambas y presta atención a estos consejos sobre el catering y otros aspectos. Acertarás seguro.

A la hora de organizar un evento hay mil y un factores que debes tener en cuenta. Una vez elegidos el “quién” ( los invitados, sus preferencias, gustos o restricciones alimenticias…), el “dónde” (en un salón, un espacio abierto, una terraza...), el “cuándo” (invierno/verano, noche/ día...) y el “cómo” (buffet, banquete o cóctel), toca elegir el “qué”, es decir, el catering que se va a servir, algo que en gran medida dependerá de todos los anteriores.

Si tu evento es en la playa (y suponiendo que ya has conseguido todos los permisos necesarios por parte del ayuntamiento y las distintas instituciones), sácale todo el partido y no dejes que ningún imprevisto pueda arruinar todo tu trabajo.

Otra opción, más sencilla y cómoda es contar con un hotel profesional que pueda dar un servicio completo de restauración, decoración y organización totalmente personalizado, como el AR Hotel Diamante Beach, en Calpe.

Agua, luz, el viento y la arena

Si estás preparando un evento en la playa, sigue este sencillo consejo: para cada cosa que organices piensa siempre una opción B. Consulta las predicciones meteorológicas para cerrar la fecha y, aunque es imposible garantizar al 100% que no va a llover y que va a hacer buen tiempo, guárdate las espaldas con una localización que te de garantías (por ejemplo localidades con microclimas como Calpe o Marbella) y consulta los históricos de las temperaturas y precipitaciones en otros años.

Visita con anterioridad el lugar donde se va a desarrollar el evento y a las horas que está programado y haz un estudio de todos los elementos. Controla las horas y la orientación del lugar y diseña la iluminación del evento en consonancia, así como la ubicación de los espacios fijados para hacer las fotos y el photocall (que siempre serán más favorecedoras con la luz del atardecer). Presta atención al viento y comprueba si la infraestructura con la que cuentas es la adecuada o necesitas refuerzos en cuanto a suministros de luz o de agua o  si es necesario instalar algunos sanitarios portátiles. No te olvides diseñar áreas de sombra, mediante la instalación de carpas u otras soluciones.

Y, por último, echa un ojo al calendario lunar y haz tu evento coincidir con una noche de luna llena, que hará brillar todavía más tu evento.

Comida de la tierra (o del mar)

En cuanto  a que servir, en términos generales la tendencia es acercarse lo más posible a la tierra, es decir optar por alimentos que sigan la filosofía Kilómetro Cero, cuyo origen sea de proximidad y de temporada, y si es posible cocinados de forma sana. Por lo que si estás en la playa siempre serán muy bien recibidos los pescados, los arroces marineros, los salpicones, los tartares o los carpaccios hechos con pescado y mariscos fresco de la zona.

Si hablamos de un cóctel (el formato ideal para un evento en la playa), sirve los mismos alimentos pero decántate por bocados sencillos de comer, como las cazuelitas, las brochetas, los cucuruchos o las cucharitas, y que sean siempre ligeros y frescos.

Esta preocupación por utilizar producto local, además de resultar mucho más saludable y atractiva para el comensal, tiene otro componente añadido, el ecológico, que se traduce en la reducción de la huella de carbono, un aspecto que preocupa cada vez más y que será valorado muy positivamente por los invitados. En este sentido es importante también que la vajilla y los vasos vayan en la misma línea de sostenibilidad: ya sean de cristal o cerámica, o fabricadas en un material reciclable, e instalar papeleras bien señalizadas. El sabor local y la cocina a la vista son dos tendencias al alza que puedes utilizar en tu favor. 

Como bebida, no hay mejor maridaje que los vinos blancos servidos a buena temperatura (preferiblemente salinos como el txakolí, albariño o ribeiro) y en la barra, cócteles tropicales hechos con fruta fresca. No te olvides tampoco de abastecer todas tus barras bien de agua y de hielo.     

Decoración, iluminación y música

Una vez elegido en catering, no debes dejar al azar la organización del personal y pensar detenidamente las zonas de trabajo, para que estén bien distribuidas y que no se creen cuellos de botella que ralenticen el servicio y hagan esperar a los invitados. En este sentido es imprescindible hacer una buena previsión del número de invitados, el presupuesto disponible y el número de platos que se van a servir. Será muy útil disponer de un coordinador de eventos que supervise todo el montaje, alrededor de un camarero  por cada 10 invitados, además de personal de cocina, armado, desarme y limpieza. 

Velas, guirnaldas de colores, motivos tropicales, anclas y nudos marineros, frutas, flores o iconos tikkis.. En cuanto a la decoración, pocos lugares hay tan agradecidos para una playa porque prácticamente se decoran solos y tú solo tendrás que darle el toque que más se adapte a tu evento y su público, mediterráneo, marinero, surfero, romántico, hawaiano… Lo mismo sucede con la música (a la playa todo le queda bien, desde el chill out al reggae pasando por la electrónica); e incluso el dress code, ibicenco, de guayabera, balinesa…

Si quieres organizar tu evento en la playa, consulta todas las posibilidades que te ofrece Diamante Beach.