¿Planificando las vacaciones con tus hijos? Queremos que aproveches al cien por cien tu tiempo libre con ellos, por eso te proponemos estos 10 planes con niños para pasar un verano inolvidable.

El verano es la época del año en la que más tiempo tenemos para pasar con nuestra familias, pero sabemos que cuando éstas incluyen niños las cosas se complican un poco. Los pequeños de la casa exigen especial atención, quieren divertirse y estar activos las 24 horas del día.

Muchas familias miran con lupa los posibles destinos de sus vacaciones con el fin de encontrar el sitio idóneo para sus hijos, sin darse cuenta de que éste está en la costa. El litoral ofrece todo lo que los niños pueden esperar de unas vacaciones, pues tienen multitud de actividades a su disposición que harán sus delicias, y si no lo crees aquí te proponemos 10 planes con niños que te acabarán de convencer:

1. Playas.

Resulta algo obvio, pero a los niños les chifla la playa. Las posibilidades son infinitas, desde hacer castillos en la arena junto a los peques a practicar algún tipo de deporte acuático con los más mayorcitos. Además, en los paseos marítimos de muchas costas podemos encontrar monitores infantiles, actividades de animación o biblioplayas (bibliotecas temporales que se instalan junto a la costa).

2. Excursiones.

El tiempo libre nos permite sacar nuestro lado aventurero y hacer expediciones a pie para conocer lugares a los que no se puede llegar por otras vías. En la Costa Blanca encontraremos multitud de rutas de senderismo poco exigentes y muy divertidas para los niños. 

3. Practicar deporte.

El deporte es la excusa ideal para hacer actividades en familia. Jugar una partida de volleyball en la playa, alquilar unas bicicletas y recorrer el paseo marítimo o un partido de tenis por parejas. El ejercicio en familia ayuda a estrechar los vínculos afectivos y sirve para que tanto pequeños como mayores pasemos un rato distendido.

4. Cine de verano.

En las zonas de costa es habitual que durante los meses de julio y agosto se instalen pantallas de cine en las que se proyectan películas todas las noches. En Calpe, por ejemplo, encontramos el denominado ‘Cine a la Mar’ que se ubica en las playas de Levante y de la Fossa y en el que todo el que quiera puede llevarse su silla e ir a ver una película.

5. Talleres didácticos.

Los municipios turísticos organizan actividades infantiles como talleres en la calle en los que cualquier niño puede participar. Suelen tener un fin didáctico en el que se enseña a los pequeños a hacer manualidades como globos con forma de animal o figuras de cartón. Es la mejor manera de que los niños pasen un rato divertido a la vez que aprenden.

6. Cuentacuentos.

En las plazas de muchos pueblos y zonas costeras es común encontrarse con la figura del cuentacuentos. Una persona que se dedica a narrar cuentos infantiles en plena calle a través del empleo de títeres y marionetas, lo que capta la atención de los críos y los mantiene pegados a la silla durante toda la obra.

7. Parques acuáticos.

Son un clásico del verano y prácticamente en cada comunidad encontramos uno. Los toboganes y las piscinas hacen las delicias de los niños, así que son una visita obligatoria durantes las vacaciones en familia. Aunque estén enfocados para los pequeños, los adultos también suelen tener su propia zona para darse algún que otro chapuzón.

8. Paseos en barca.

No hay un sólo niño al que no le llamen la atención los barcos, por eso una de las actividades que más les gusta es montarse en uno y disfrutar de la costa desde otra perspectiva, es decir, desde el mar. Estar cerca de los animales acuáticos y darse un baño si las condiciones del mar lo permiten hará de ésta una experiencia única que seguro contarán a sus compañeros a la vuelta del verano.

9. Las verbenas.

En verano los horarios de los más pequeños se modifican y se acuestan más tarde de lo habitual. Así que si alguna noche el cuerpo aguanta, les encantará acercarse hasta una verbena de pueblo en la que bailar y reír al ritmo de las canciones del verano. 

10. Ir al museo.

Aunque a priori pueda resultarles la actividad menos atractiva de todas, seguro que tras la visita se llevarán un buen sabor de boca. Los museos aprovechan la época estival para programar exposiciones infantiles. La mayoría de ellas tienen un carácter participativo y pedagógico que atrae la atención de los menores y les invita a acercarse a la cultura de una forma distinta.

Un sinfín de posibilidades hacen de la costa el lugar idóneo para pasar las vacaciones en familia. Pero, si no te da tiempo a realizar todos estos planes, siempre tienes la opción de escoger un hotel con piscinas y zona infantil, como el AR Imperial Park, en el que el excelente equipo de animación del hotel hará que los niños realicen mil y una actividades mientras tú te dedicas a descansar.