La Costa Blanca cuenta con lugares de ensueño que cualquier persona debería ver. Aquí te dejamos la lista de los 9 lugares de visita obligatoria en el litoral alicantino.

La Costa Blanca alberga auténticas maravillas en forma de pueblos, calas, sierras o islas. Si huyes del bullicio de las zonas turísticas y buscas rincones más emblemáticos, consulta nuestro listado de los 9 lugares de visita obligatoria en el litoral alicantino.

1. El Santuario de Santa María Magdalena, en Novelda.

Situada en el eje de la comarca del Vinalopó, esta población contiene restos arqueológicos que datan de la época eneolítica. Contiene dos monumentos muy importantes: el Castillo de la Mola del siglo XII y el Santuario de Santa María Magdalena, obra modernista del ingeniero José Sala inspirada en la Sagrada Familia de Barcelona. Esta construcción religiosa recibe miles de visitas al año y se ha hecho casi tan popular como su hermana mayor.

La Costa Blanca y sus rincones de visita obligatoria

2. Las salinas de Calpe.

Ubicadas en el mismo núcleo urbano de Calpe, las salinas tienen un amplio valor medioambiental y natural. Su origen se remonta al siglo XIII y en ellas se pueden encontrar más de 170 especies de animales, entre las cuales destacan los flamencos y las cigüeñas. En Calpe, además de las salinas, también se encuentran otros muchos lugares de interés como el Parque Natural del Peñón de Ifach, las playas de Levante y el Arenal y el Castillo de Calpe.

3. El turrón de Jijona.

Jijona se ha hecho un hueco en el mapa por ser mundialmente famoso por los turrones que allí se fabrican. Al margen del turrón, Jijona también cuenta con muchos otros alicientes como encontrarse a las faldas del Peña Roja. El pueblo se encuentra rodeado de vegetación, ríos y pantanos. También cuenta con el célebre puerto de la Carrasqueta, conocido en el ámbito ciclista por la dureza de su ascenso.

La Costa Blanca y sus rincones de visita obligatoria

4. La ermita de San Vicente Ferrer, en La Nucia.

Este pintoresco pueblo alicantino tiene orígenes árabes, pues su nombre proviene de ‘naziha’ que significa delicioso en árabe. De estrechas calles y pequeñas casas de piedra, esta población es conocida por algunos de sus monumentos que datan del siglo XVIII, el más icónico de ellos es la ermita de San Vicente Ferrer dedicada al patrón de la comunidad. Una ermita que, al igual que el pueblo, se encuentra ubicada en un valle de frutales desde cuyas zonas más altas se pueden ver los municipios de alrededor e, incluso, el mar. Todo un espectáculo para la vista.

5. El paseo de Villajoyosa.

Centenares de coloridas casas inundan el puerto pesquero de este municipio de la Costa Blanca. Con sus calles angostas y adoquinadas, es el pueblo ideal para perderse una tarde de primavera dando un paseo. Entre las cosas que podemos encontrar mientras paseamos hay iglesias de estilo gótico, restos de termas romanas y ruinas de la Edad de Bronce. La playa es el principal reclamo para los turistas que visitan esta localidad limítrofe con el Campello, Benidorm y Finestrat.

La Costa Blanca y sus rincones de visita obligatoria

6. El puerto pesquero de Santa Pola.

Este pueblo de tradición pesquera recibe mucho turismo en verano gracias a su privilegiado emplazamiento frente a la famosa isla de Tabarca que se encuentra a tan sólo 8 kilómetros. Diariamente salen barcos que acercan a la gente hasta la pequeña isla para pasar el día. Pero, además de esto, Santa Pola también tiene otros atractivos como el Parque Natural de las Salinas, el Castillo-Fortaleza y el faro emplazado en el extremo del Cabo de Santa Pola.

7. La isla de Benidorm.

Benidorm, al margen de sus concurridas playas y el parque de atracciones Terra Mítica, también posee zonas de interés cultural y medioambiental como es el caso de la Isla de Benidorm. El islote, también conocido como isla de los periodistas, está situado a dos millas del puerto de la ciudad. Cuenta con una riqueza paisajística y ecológica que la convierten en un lugar único. Pese a que está deshabitada en el pasado sí que acogió a varias familias de Benidorm y Villajoyosa que huían de una epidemia de cólera. De forma triangular, debe ser una visita obligatoria para todos los amantes del submarinismo y el esnórquel. 

La Costa Blanca y sus rincones de visita obligatoria

8. Parque Natural de Serra Gelada, en Alfaz del Pi.

Enclavado en la comarca de la Marina Baixa, este parque de naturaleza salvaje y autóctona es una auténtica joya. Cuenta con numerosas especies botánicas y con un interés paisajístico inigualables. Además, al estar ubicado frente al mar, el entorno marino le da una diferenciación medioambiental que otros parques naturales no poseen. La población que lo enmarca, Alfaz del Pi, tiene orígenes árabes y es famosa por su rica agricultura y la cultura del agua.

9. Las calas de Jávea.

Jávea está ubicada en una inmensa bahía repleta de playas y calas de ensueño. Aguas templadas, de color turquesa y poco profundas caracterizan el litoral de esta zona de la Costa Blanca. Entre estos parajes destaca la Cala Granadella ganadora durante dos años consecutivos del concurso realizado por Antena 3 para elegir la mejor playa de España. Los aficionados a los deportes náuticos tienen un filón en estás aguas, ya que son calmadas y por lo tanto perfectas para la práctica de cualquier tipo de deporte.

La Costa Blanca y sus rincones de visita obligatoria